En esta
ocasión vamos a ascender al Tozal de Cubilar y al Tozal de Guara,
fijamos como punto de partida Santa Cilia de Panzano, estacionaremos nuestro
vehículo en las inmediaciones de dicho pueblo. Para llegar a dicha
localidad tomaremos la N 240 pasado el Estrecho Quinto tomaremos el desvío
hacia Bandalies, Coscullano, Aguas, Panzano.
Santa Cilia de Panzano cuenta con un centro de interpretación sobre
el Parque donde nos darán amplia información sobre la flora,
fauna, senderos, etc (consultar horario del centro), en dicho pueblo también
nos encontramos con la Casa de los Buitres-Museo Naturalista, situado
en el antiguo campanario de la Iglesia, cuenta además con un comedero
donde se alimentan los buitres y los quebrantahuesos, acciones que son
filmadas para su posterior visionado.
La senda que tomaremos tiene su punto inicial una vez pasado el pueblo
en la zona norte, dos paneles informativos nos muestran un plano de la
zona, el sendero a seguir así como una serie de obligaciones a
cumplir, para la buena conservación del medio ambiente.
Los primeros metros son pista, zona transitada por las cabañas
de ganado, cuando bajan de la Sierra los buitres las siguen a gran altura
en busca de placentas o de alguna res que quedo en el camino. Desde los
primeros metros podemos ver la cima donde queremos llegar: tanto la de
Cubilar de 1945 metros como el Tozal de Guara de 2077, una vez que abandonamos
la pista seguimos por una senda, muy bien cuidada señalizada y
desbrozada, la ascensión resulta fácil más llana
comparada con la ascensión por las Gargantas de Fabana o si intentamos
ascender por la cara norte desde Used.
Seguimos nuestra ascensión, llegamos a la subida del Pajarico,
conforme ganamos en altitud disfrutamos de la belleza del paisaje, a nuestra
izquierda a unos kilómetros podemos ver el Tozal de Arraro donde
se encuentran los restos de la ermita de Arraro, data del siglo XII y
es de estilo románico, en este enclave estaba situada la aldea
de Arraro. Durante la invasión de los moros sus habitantes emigraron.
Cuando el rey Sancho Ramírez reconquistó el Somontano, el
pueblo se repobló, para después decaer y quedar reducido
a una simple ermita. También desde este punto podemos divisar el
croquis de los CAÑONES DEL FORMIGA, que cuentan con abundantes
rapeles, pozas, estrechos y cascadas, para deleite de los amantes de los
deportes de aventura.
Siguiendo nuestro camino llegamos a las Balsas de Fondarrés, el
año 2005 será recordado por la falta de precipitaciones
este hecho las ha desecado completamente, aprovechando la ocasión
para eliminar los lodos acumulados. Desde el inicio del ascenso en Santa
Cilia, la vegetación de coscoja, sabina y aliaga se ha ido empobreciendo
para dar paso al erizón y el boj rastrero. La Sierra de Guara,
como el resto de las sierras prepirenaicas exteriores, es de origen alóctono,
es decir, fue desplazada hacia el sur formando parte del frente de los
grandes montes de corrimiento que se despegaron de su lugar de origen.
En un primer momento se generaron unos pliegues en dirección norte-sur
y posteriormente, una nueva fase tectónica desarrolló el
gran eje principal de este a oeste (Tozal-Ballemona-Cubilas-Cabeza).
Una vez que llegamos a la base del Tozal de Cubilars podemos disfrutar
de una gran belleza podemos ver los llanos de Cupierlo, los Fenales, ya
estamos cerca de la cima nos queda el tramo más escarpado a medida
que nos aproximamos a ella podemos ver un rebaño de cabras que
alertadas por nuestra presencia se aleja conforme ascendemos, viendo con
asombro la gran agilidad con la que se desplazan por este terreno que
en los últimos metros presentan una gran pendiente.
Del tozal de Cubiliar nos dirigimos al Tozal de Guara pasando por las
Puntas de Ballemona donde nos encontramos con un Pozo de Nieve, el Pozo
del Duque, que fue restaurado durante los años 1999 y 2000. Construido
con sillares sin labrar, tiene 6 metros de diámetro y otros tantos
de altura. En estos pozos de forma cilíndrica y con paredes verticales
se almacenaba nieve en capas de 40 a 50 cm de grosor separadas entre si
con paja. Generalmente durante la época estival esta nieve se distribuía
a los pozos de las poblaciones, este transporte se realizaba con caballerías
preferentemente en horarios nocturnos. La nieve y el hielo era utilizado
para refrescar las bebidas, conservar alimentos y hacer bajar la temperatura
de las bodegas. Entre los siglos XVI y XIX es cuando existe una mayor
constancia del trabajo en los neveros y del comercio del hielo. La fabricación
artificial de hielo hizo desaparecer paulatinamente el uso de los pozos
de nieve.
Ya estamos cerca de la cima, del Tozal de Guara, todo el esfuerzo que
nos ha supuesto llegar aquí se ve recompensado, mirando al norte
podemos ver el Pirineo y más cerca el Valle de Nocito.
Esta excursión es muy bonita, pero siempre que se sale al campo
hay que seguir una serie de recomendaciones llevar ropa y calzado adecuado,
agua, móvil, tener las condiciones físicas adecuadas e ir
con alguien conocedor del terreno, y sobre todo respetar el medio ambiente.
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